SHOCK, TRAUMA, PERINATALES, TODAS NUESTRAS DISFUNCIONES SE ORIGINARON EN EL VIENTRE MATERNO

“Un problema en las psicoterapias verbales psicodinámicas es que tienden a enfatizar los significados psíquicos de los eventos traumáticos sin alterar sus bases fisiológicas y emocionales”(Bernhardt, P., 1992, p. 1).El manejo yoico de las emociones es enfatizado prematuramente, lo que frecuentemente deja sin tocar el centro de las experiencias shockeantesLas terapias somáticas que enfatizan el toque, la respiración, la liberación de la coraza muscular y la catarsis, son en general bastante efectivas en descubrir material traumático. A causa de la naturaleza de estas terapias, por ejemplo la focalización en el “darse cuenta” somático, los clientes tienden a sentirse sobrepasados por la rápida intensidad del flujo emocional, por la inundación de emociones y una sensación de terror e indefensión que generalmente son la base de la experiencia de shock. Las técnicas reichianas clásicas, que enfatizan el colapso de las tensiones musculares, han resultado ser contraproducentes para el buen trabajo con el shock, porque tienden a hacer caer recursos somáticos –patrones psicomotores adaptativos de lucha o huida- que son necesarios para contener la emoción y la energía. (Bernhardt, P., 1992, p. 1)Una vez más, el organismo es sobrepasado y un patrón corporal de trauma se repite. Algunas veces puede parecer que el cliente está trabajando con el trauma con nuevos patrones de respuesta, pero en realidad él o ella está en un estado disociativo y se va del consultorio con una gran regresión. En casos de abuso sexual ritual y tortura, puede darse la transferencia del perpetrador y el terapeuta es visto como el agresor del cliente. Otra posibilidad que sospecho puede suceder es que el cliente puede identificarse con su perpetrador (el terapeuta) y sobreviene el “síndrome Estocolmo”. Este término se acuñó para referirse a aquellas personas que mantienen su relación porque están atados vincularmente a su abusador. Se ha usado para describir mujeres que continúan en vínculos abusivos con sus esposos y con rehenes que se enamoran de sus captores, como Patty Hearst. De forma parecida a una esposa o un niño abusado, el cliente depende de su terapeuta en términos de nutrición y contacto, así que sufre re-traumatizaciones repetidas como forma “‘Trauma psicológico’ denota un estresor catastrófico, que va más allá de la experiencia cotidiana, que “provocaría un marcado disestrés en cualquiera”, y que usualmente se experimenta con intenso miedo, terror y sentimientos de indefensión” (American Psychiatric Association, 1987, p. 247).
“Los pacientes traumatizados están gravemente lesionados en dos niveles (...). Primero, la supervivencia personal es puesta en peligro por el aumento de la vulnerabilidad a estresores menores, la exposición temeraria a situaciones amenazantes, y acciones autodestructivas como el abuso de sustancias y el suicidio. Segundo, la capacidad reproductiva es menoscabada por la dificultad en sostener las relaciones íntimas esenciales para la protección de la familia y la crianza de niños, a menudo acompañada de disfunción sexual”. (Bears, 1990, p. 15)
El shock causa en el organismo un abrumamiento fisiológico y neurológico tan fuerte que hace que el mismo no pueda adaptarse. El sistema nervioso y los sistemas fisiológicos asociados no retornan al control homeostático normal. La organización es alterada dramáticamente. Es un cambio abrupto. Tiene elementos de fragmentación y disociación. La persona no es la misma que era antes del evento. Además del trauma psicológico, Levine incluye amigdalectomías, o cualquier operación realizada con éter, fiebres altas, caídas, o accidentes de tránsito. Esto está fuera de lo que en la clínica es considerado traumático normalmente. Levine enfatiza que al trabajar con pacientes es importante tomar una “historia de trauma” que incluya tanto shocks físicos como traumas psicológicos, que participan en la conformación de la estructura de carácter
En el libro “Mujeres que corren con los lobos”, Estes enfatiza la similitud entre el trauma físico y el psicológico. Ella dice:“En el trabajo post-trauma físico, sabemos que las chances son mejores cuanto antes es tratado el daño, disminuyendo la posibilidad de que sus efectos se desparramen y empeoren. También cuanto más rápido es contenido y trabajado el trauma, el tiempo de recuperación será menor. Esto es verdad también para el trauma psicológico. ¿En qué condiciones nos encontraríamos si nos hubiéramos roto una pierna cuando niños, y treinta años después no se hubiera arreglado aún?El trauma original causará disrupciones tremendas en otros sistemas y ritmos corporales, como los patrones inmunitarios, osteopáticos, de movimiento, etc. Esa es precisamente la situación con el trauma psicológico antiguo. Para muchos, no ha sido atendido a tiempo, sea por ignorancia o negligencia. Ahora, uno ha vuelto a casa de la guerra, así que a hablar; pero en la mente y en el cuerpo se siente que aun estamos en la guerra”. (Pág. 353).Levine ha desarrollado un modelo etológico del trauma. Las respuestas al trauma se enraizan en nuestra biología “animal”, y como terapeutas somáticos es importante que entendamos estos mecanismos. Lo que sigue es una descripción escrita por una mujer que fue atacada por un hombre mientras corría. Ella describe las respuestas biológicas al trauma reseñadas por Peter Levine. “Para mí, correr no volverá a ser lo mismo. Solía disfrutar de regalarme millas de soledad y conversación interna. Pero ya no más, no desde el incidente. Sucedió en el parque de la bahía de San Diego, bajo un cielo gris y lluvioso. Yo estaba terminando un recorrido de seis millas, perfecto por la mezcla de silencio, la fresca llovizna y el olor del suelo. De pronto, mi ojo captó una solitaria camioneta azul estacionada cerca del camino, un poco más adelante. El hombre se había dado vuelta en su asiento para verme mientras me acercaba. Mis instintos me dijeron que me mostrara alerta, me enderezara y apurara el paso, pasando por delante de la camioneta tan rápido como fuera posible. Mientras me acercaba memoricé el número de matrícula. Aún no sabía si estaba sobre-reaccionando a una situación inocente o si mis instintos fueron correctos al percibir un encuentro potencialmente peligroso. Una vez que pasé la camioneta, miré por sobre mi hombro, y el conductor confirmó mis temores al enderezarse para que lo viera completamente, exponiéndose a mí. Nuestros ojos se miraron fijamente por lo que me pareció varios minutos. Con un boqueo desesperado en busca de aire, alejé mis ojos y me concentré en mí para envalentonarme y aumentar mi velocidad. Debo haber corrido a siete millas por minuto. La camioneta comenzó a seguirme, lentamente, acechándome. Me sentí como una mariposa a punto de ser devorada por una serpienteDe alguna forma decidí que no me encontraría con mi predador sin presentar pelea. Recogí un gran palo y lo así fuertemente. Sola, sin nadie alrededor para ayudarme, sentí la rabia fluir hacia fuera, motivada por el más completo terror. Estaba furiosa y asustada, e iba a despedazar a este tipo. Además, había arruinado mi salida a correr. Mirando ferozmente al conductor, me detuve al final del camino y levanté el palo, mi corazón golpeaba salvajemente. La camioneta dudó, luego aceleró alejándose en la lluvia. Sentí que mis rodillas temblaban. Todo se volvió ruidoso. La lluvia golpeaba en mis oídos, y exploté en lágrimas.” (Mackenzie, R. “Runner’s World”, June, 1993, p. 63).La respuesta inicial al peligro es la de orientación. Primero el animal detiene su movimiento. Está tratando de localizar el peligro. La mujer corriendo ve la camioneta y trata de decidir si representa un peligro o no. Si el peligro no puede ser localizado, el animal puede quedarse paralizado en este estado, buscando una amenaza imposible de situar. Esto puede llevar a un estado crónico de hipervigilancia. La mujer se pregunta si está sobre-reaccionando. Intuitivamente, ella siente el peligro cuando ve la camioneta. Ella está hipervigilante ahora. Una vez que el animal o la persona localiza el peligro, se mueve hacia él para tratar de evaluarlo. El hombre se expuso ante ella. Ahora la mujer ha confirmado a la camioneta como una fuente de peligro. Si el animal determina que la amenaza puede ser vencida, probablemente elija quedarse y luchar. Si la amenaza se ve demasiado grande, entonces entrará en un patrón de huida. Ahora, el animal se aleja de la amenaza, buscando un lugar adonde escapar. Primero, la mujer intenta correr. Sin embargo, la camioneta la persigue. Si el animal no puede escapar o es una madre defendiendo su cría, entrará en un patrón de rabia, mientras que el terror puede ser la respuesta subyacente. En un estado de rabia y terror, la mujer toma el palo y decide luchar. Luego de lograr alejar al atacante, describe cómo sus sentidos físicos habían sido sobrepasados. Había entrado en un estado “de trance” durante el incidente. El tiempo se distorsiona y la realidad física se altera. Si el animal no puede luchar, (por ejemplo si el atacante es demasiado grande y físicamente sobrepasa a su víctima), y el escape está bloqueado, entonces el animal entrará en la tercera respuesta, que es el shock, inmovilizarse tónicamente. Este congelamiento (“hacerse el muerto”) es una estrategia de supervivencia muy exitosa. Es bien sabido que la mayoría de los animales no se comerán inmediatamente a un animal muerto. Es más probable que sea llevado a la cueva del atacante para ser comido después. Si la madre “se hace la muerta”, probablemente gane tiempo para que su cría escape. Simultáneamente, el animal entra en un estado disociado donde el dolor no se siente, si bien hay una aguda pero alterada conciencia de lo que está sucediendo. La disociación es una respuesta adaptativa que previene al organismo de ser sobrepasado por estimulaciones físicas o psíquicas -por ejemplo, “No duele y no es verdad”-.Al trabajar con respuestas de estrés postraumático en pacientes, es posible que las respuestas de ataque y huida reaparezcan, algunas veces mucho tiempo después del trauma inicial. Así como el animal que “se hace el muerto” y luego “despierta”, las respuestas de ataque y huída pueden ser reactivadas luego de muchos años. Levine dice que el organismo sale del congelamiento con la misma intensidad de activación con la que entró en él -usualmente, terror y rabiaOtra respuesta adaptativa al shock, que es la opuesta a la disociación, es la condensación. Esto ocurre cuando las imágenes, asociaciones, sensaciones, patrones motores y afectos, se funden y quedan vinculados a series de asociaciones sobredeterminadas, que se disparan unas a las otras. Por ejemplo, la paciente que estuvo en el accidente de tránsito había padecido su segundo aborto, justo antes del accidente. Ella sentía una gran culpa por estos abortos y nunca se lo había comentado a su anterior terapeuta durante cinco años. Siempre se había mantenido como un secreto. Recientemente se le había diagnosticado una enfermedad inflamatoria pélvica, e intuitivamente le pregunté si sentía que merecía estar embarazada. Esto trajo a la luz su culpa y vergüenza por los abortos. Al interrogarla, lo cual es importante hacer antes de comenzar a trabajar con cualquier trauma, descubrí que el día del accidente era el primer día en el que se había sentido feliz luego del segundo aborto. Ella creía que el accidente era un castigo por eso. Mientras trabajábamos con el trauma por los abortos, ella comenzó a hacer unos movimientos muy sutiles con la cabeza. Me di cuenta que ambos traumas estaban vinculados. Comenzó a tener una severa migraña, que fue lo que sucedió luego del accidente. Primero, era necesario desligar los dos traumas, terminar con el trauma por los abortos y luego comenzar a trabajar con el accidente. Esta es una descripción muy discreta de la condensación. Una máscomún es la que yo describo como “haciéndose global”. Es algo así como: “Oh, Dios, ... tuve un aborto... fue horrible, me sentí tan culpable, nadie estaba ahí para mí... fue como el accidente de auto cuando mi madre no vino, nadie vino... siempre tuve que hacerlo sola... es por eso que estoy tan asustada por este examen, no puedo estudiar... siempre estoy pensando acerca del accidente, y el aborto, etc. Etc”. –trauma del trauma del trauma. La sobreasociación como la disociación, es una respuesta adaptativa al trauma, que previene al organismo de llegar al punto de ser sobrepasado por la disociación. as asociaciones en la condensación se funden entre sí y son también abrumadoras. Cada trauma lleva al siguiente sin que ninguno sea resuelto por homeostasis. El tercer componente del trauma por shock a tener en cuenta es la inmovilización. Ocurre cuando el animal no puede seguirse orientando y el patrón de ataque o huida está bloqueado. Aunque, como mencioné antes, la rabia y el terror subyacentes pueden ser los afectos producidos por estas respuestas, permitir a un paciente la catarsis no es necesariamente curativo y de hecho puede ser retraumatizante. Es más importante desarmar la paralización que enfocarse en el terror y la rabia. Aquí es donde el concepto de dosificación de Levine se vuelve muy importante. Dosificación es un término utilizado en química, en donde una pequeña cantidad de una sustancia es integrada a una solución. Ésta resulta energizada lo suficientemente como para reorganizarse en una solución diferente, sin ser tan disruptiva como para que ocurra una explosión. En el trauma hay una ruptura de la barrera de estímulos. El organismo es incapaz de modular los estímulos que entranEs importante recordar que el paciente sale del congelamiento con la misma activación con la que entró en ese estado. Al retrabajar eventos shockeantes, la persona debe ser observada de cerca, para que no entre de golpe en terror y rabia y se retraumatice. El objetivo ahora es retornar a la homeostasis, más que re-actuar la situación de activación del shock. En vez de eso, los recursos y patrones de respuesta son puestos en foco para reorganizar el sistema hacia su propia respuesta de orientación y reestablecer los patronesadaptativos de ataque y huida. Algunas veces, la intervención apropiada puede ser el soporte, en términos de holding y caldeamiento de partes paralizadas del cuerpo. Puedo pararme del lado derecho de la paciente, protegiéndola del abusador. Levine enfatiza trabajar con el proceso, no el contenido. El proceso es de dosificación, construir recursos, y desacoplar traumas que están ligados y sobredeterminados. El paciente no tiene que producir movimientos desde un adaptado “falso self”. El paciente encuentra sus propios recursos emergiendo del trauma y las posibilidades de desarrollo de ese estadoHasta ahora, la mayoría del tiempo he estado hablando acerca de eventos traumáticos disruptivos en la vida del paciente. Los he enfatizado, porque muy frecuentemente éstos han sido poco observados, o vistos en términos de traumas del desarrollo. Pienso que el trauma del desarrollo es importante y lo que ha pasado evolutivamente influye en cómo cada trauma es manejado. Más aún, la etapa de desarrollo en la que el trauma ha ocurrido influye en qué tipo de recursos cognitivos y físicos tendrá el paciente disponibles para manejar lo que haya estado ocurriendo en esa época. Pero igual de importante, y muchas veces minusvaluado, es que los eventos traumáticos influyen en cómo cada etapa evolutiva es resueltaMuy frecuentemente, suceden eventos traumáticos que son descuidados durante el curso de la terapia.Al tratar con traumas evolutivos, muchos de los principios del tratamiento con trauma por shock se aplican. Ciertos individuos han tenido un monto tan significativo de eventos traumáticos en su historia que fueron consistentemente sobrepasados, y tienen estructuras de shock o esquizoides. Ellos deben ser entibiados, vigorizados, lentamente llevados de vuelta a la homeostasis. Frank Hladky, en el último número del jornal bioenergético, discutió el tratamiento de esos individuos. “Muchos están tan asustados, o tan “cortados en pedazos”, que tienen dificultades incluso al comenzar ejercicios bioenergéticos básicos. Tenemos que buscar cuál es el problema, qué contribuyó a este sentimiento profundamente negativo de sí. Tales personas probablemente no han tenido nunca un contacto seguro. No obtuvieron contención segura de sus padres...” (Pág. 31)Él dice “cortados en pedazos”. Yo traduzco eso como disociados. El contacto no es seguro. Yo interpreto eso como “no tocar”. Él intenta encontrar un puente, para que estas personas puedan trabajar bioenergéticamente. Cada vez que hay un shock, el puente necesita ser construido. Este puente son los recursos internos del paciente para el trauma específico; mientras que para el trauma evolutivo, el terapeuta es el recurso. Proveemos al paciente lo que él no tuvo disponible en el momento de enfrentarse a ese daño evolutivo, Peter Levine ha desarrollado una teoría y técnicas para tratar el trauma por shock, que restablecne las respuestas biológicas al peligro. Su tratamiento se enfoca en restablecer las respuestas perdidas de orientación, y de ataque-huida. Esto se hace dosificando el monto de energía que se agrega al sistema, de modo que el organismo no sea inundado, y la homeostasis se mantenga. Esto se aplica también en traumas evolutivos o traumas por shock físico. En traumas evolutivos, el terapeuta juega el papel del recurso necesario que el paciente no tuvo en su momento, para ayudarlo a negociar una reorganización y desarrollar recursos que no tuvieron sostén en esa etapa. Tipos de shockShock masivo de alta intensidad: parto traumático, síndrome de disestrés maternal-fetal (feto deprivado de oxígeno), ahogos, cirugías, particularmente con éter (alerta profunda del sistema nervioso, y como el éter no es un analgésico, la cirugía es recordada en un estado alterado).Ataque ineludible: ataque por un animal salvaje, violación, abuso e incesto físico, bombardeos, golpes físicos, tortura, abuso ritual.Daño físico: mutilaciones u otras cirugías; venenos; enfermedades (particularmente con fiebres altas, hospitalización con inmovilización); accidentes de tránsito, especialmente con daño en la cabeza y sangrado; abuso físico y sexual con invasión de las fronteras corporales (penetración, enemas, termómetros rectales).Falla de la defensa física: caídas, especialmente de alturas, a alta velocidad o con heridas en la cabeza.Abandono severo o pérdida.Situaciones de alto estrés continuado.Desastres naturales.Referencias BibliográficasBeahrs, J.O.; “The Evolution of Post-Traumatic Behavior: Three Hypotheses”. “Disassociation”, Vol. III, Nº 3 March, 1990.Bernhardt, P.; “Somatic Approaches to Traumatic Shock (or Post Traumatic Stress): A review of the work of the biodynamic institute and Peter Levine”. Biodynamic Institute, 1992



 

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