LAS IMPRESIONES DE LA NIÑEZ AFECTAN AL ADULTO

Los niños reprimen las experiencias emocionales traumáticas para poder sobrevivir. Sin embargo, el impacto del trauma va moldeando el comportamiento de ese ser conforme va creciendo y, a menos que se sanen las heridas, esas represiones gobernarán la vida del adulto impidiéndole ser libre para ser lo que, por naturaleza, es.

Definitivamente, durante la niñez somos seres extremadamente vulnerables. Según el Dr. Paul MacLean“nuestras emociones, al contrario que nuestros pensamientos, son difíciles de entender precisamente por las diferencias estructurales entre la organización del hipocampo, que es la pieza fundamental del cerebro visceral, y el neocórtex, donde se encuentra el centro del pensamiento: «la estructura celular de la corteza del hipocampo hace que éste sea poco eficaz como analizador, en comparación con el neocórtex». En 1970, MacLean desarrolló aún más su concepción del sistema límbico al colocarlo dentro de una teoría más amplia que intentaba explicar los procesos emocionales en todos los niveles de complejidad. Ésta era la hipótesis del cerebro triple. De acuerdo con esta visión, el cerebro había experimentado tres grandes etapas de evolución de modo que en los mamíferos superiores existe una jerarquía de tres cerebros en uno, de ahí el término cerebro triple (en inglés triune, literalmente “tres en uno”). El cerebro reptil, que comprende el tallo cerebral, regula los elementos básicos de supervivencia, como la homeostasis. Es compulsivo y estereotipado. MacLean ilustra esta función al sugerir que organiza los procesos involucrados en el regreso de las tortugas marinas al mismo terreno de crianza de años atrás. El cerebro paleomamífero, que comprende el sistema límbico, añade la experiencia actual y reciente a los instintos básicos mediados por el cerebro reptil. El sistema límbico permite que los procesos de sobrevivencia básicos del cerebro reptil interactúen con elementos del mundo externo, lo que resulta de la expresión de la emoción general. Por ejemplo, el instinto de reproducción interactuaría con la presencia de un miembro atractivo del sexo opuesto, lo que genera sentimientos de deseo sexual. El cerebro neomamífero, la neocorteza , regula emociones específicas basadas en las percepciones e interpretaciones del mundo inmediato. Los sentimientos de amor hacia un individuo particular serían un ejemplo de este tipo de emoción. De acuerdo con MacLean, en los humanos y otros mamíferos avanzados existen los tres cerebros. Los mamíferos inferiores tiene sólo los cerebros paleomamífero y reptil. Todos los demás vertebrados tiene sólo el cerebro reptil. La evolución del cerebro paleomamífero (sistema límbico) fue por tanto visto como algo que libera a los animales de la expresión estereotipada de los instintos dictada por el cerebro reptil. El cerebro neomamífero añadió mayor flexibilidad a la conducta emocional al habilitar a los mamíferos superiores para basar la conducta emocional en procesos interpretativos complejos y utilizar la solución de problemas y la planeación a largo plazo en la expresión de las emociones.”

En nuestra cultura el error, el equivocarse, un tropiezo en el camino, es visto como algo que no debía haber pasado y que no debería volver a pasar. Nos han enseñado desde pequeños que los momentos de dificultad son un error que debemos evitar, “No te caigas”, “no toques ahí”, “¿cómo se te cayó eso?”, “¿por qué no me pediste que yo lo haga?”. Así crecimos, temiéndole a equivocarnos en vez de ver al error como parte inseparable de nuestros aprendizajes.

Es por eso que ante los momentos críticos el primer impulso que aparece es querer evitarlos, taparlos, salir de ellos lo antes posible para volver al estado habitual, perdiéndonos así la posibilidad de evolucionar.

Cuando atravesamos una crisis, tenemos ante nosotros la posibilidad de un cambio. Las crisis tienen una gran misión: Hacernos más conscientes.

FHoy en día vemos cómo los niños se manifiestan, y nos están hablando, a través de sus crisis manifestadas en síntomas como malos comportamientos, rebeldía, agresión, hiperactividad, apatía, aburrimiento. Estos son síntomas de una enfermedad en su campo emocional-espiritual; si estos síntomas persisten y no son atendidos y solucionados desde la real causa, el niño incluso llega a enfermar en su cuerpo físico.

Los síntomas en los niños hablan de un malestar interior. Nos dicen que al niño, en su interioridad, le falta algo, no se siente o no está completo.

Los niños no nos permiten estancarnos en situaciones involutivas, insanas, inarmónicas. Ellos constantemente nos mostrarán, siendo un espejo, aquellos lugares donde no estamos creciendo. Tanto en la familia como en el sistema educativo o de salud, la sociedad en general tiene la posibilidad de evolucionar de la mano de las crisis que los niños nos están mostrando.

Todo en el niño se genera desde su concepción, algo que los padres han de asumir, no el sentido de culpa, sino el de respñonsabilidad, toma de conciencia y sanar y ayudar a sanar

undido en una sola estructura, nuestro sistema nervioso central alberga tres cerebros. Por orden de aparición en la historia evolutiva, esos cerebros son: primero el reptiliano (reptiles), a continuación el límbico (mamíferos primitivos) y por último el neocórtex (mamíferos evolucionados o superiores). 

 Paleoencéfalo

La parte de nuestro cerebro que es más primitiva es el hoy llamado cerebro básico, instintivo, reptiliano o paleoencéfalo. Esta parte del cerebro está formada por los ganglios basales, el tallo cerebral y el sistema reticular. Es esa parte en la que estoy mientras me ocupo de cosas puntuales: fregar, lavar o coser.

Alojado en el tronco cerebral, es la parte más antigua del cerebro y se desarrolló hace unos 500 millones de años. Se encuentra presente primordialmente en los reptiles. Los reptilesson las especies animales con el menor desarrollo del cerebro. El suyo, está diseñado para manejar la supervivencia desde un sistema binario: huir o pelear, con muy poco o ningún proceso sentimental. Tiene un papel muy importante en el control de la vida instintiva. Se encarga de autorregular el organismo. En consecuencia, este cerebro no está en capacidad de pensar, ni de sentir; su función es la de actuar, cuando el estado del organismo así lo demanda.

El complejo reptiliano, en los seres humanos, incluye conductas que se asemejan a los rituales animales como el anidarse o aparearse. La conducta animal e instintiva está en gran medida controlada por esta área del cerebro. Se trata de un tipo de conducta instintiva programada y poderosa y, por lo tanto, es muy resistente al cambio. Es el impulso por la supervivencia: comer, beber, temperatura corporal, sexo, territorialidad, necesidad de cobijo, de protección... Es un cerebro funcional, territorial, responsable de conservar la vida y el que es capaz de cometer las mayores atrocidades.

Nos sitúa en el puro presente, sin pasado y sin futuro y por tanto es incapaz de aprender o anticipar. No piensa ni siente emociones, es pura impulsividad.

En el cerebro reptiliano se procesan las experiencias primarias, no verbales, de aceptación o rechazo. Aquí se organizan y procesan las funciones que tienen que ver con el hacer y elactuar, lo cual incluye: las rutinas, los hábitos, la territorialidad, el espacio vital, condicionamiento, adicciones, rituales, ritmos, imitaciones, inhibiciones y seguridad. Es el responsable de la conducta automática o programada, tales como las que se refieren a la preservación de la especie y a los cambios fisiológicos necesarios para la sobrevivencia. En síntesis: este cerebro se caracteriza por la acción.

El Sistema Básico o reptiliano controla la respiración, el ritmo cardíaco, la presión sanguínea e incluso colabora en la continua expansión-contracción de nuestros músculos. Este primer cerebro es sobre todo como un guardián de la vida, pues en él están los mayores sentidos desupervivencia y lucha y además por su interrelación con los poros de la piel, los cuales son como una especie de interfase que poseemos con el mundo externo, este primer cerebro es nuestro agente avisador de peligros para el cuerpo en general.

Permite con rapidez la adaptación por medio de respuestas elementales poco complicadas emocional o intelectualmente. Esta conducta no está primariamente basada en consideraciones basadas en las experiencias previas ni en los efectos a medio o largo plazo. Las conductas de las personas calificadas como de psicópatas (carecen de sentimientos de culpa) y de paranoicos se ajustan a este patrón de conducta. En la psicopatía se juega el papel de depredador y en la paranoia el de presa.

Es en este primer cerebro donde las adicciones son muy poderosas, tanto a algo como a alguien o a una forma de actuar.

Por decirlo de alguna forma rápida en este primer cerebro es una herencia de los períodos cavernarios, donde la supervivencia era lo esencial.

El paleoencéfalo o cerebro reptil sustenta una parte de la mente inconsciente, o subconsciente, donde se graba, se aloja y se desarrolla el Trauma Psicológico, aquello que determina la mayoría de miedos y fobias que conforman la mente reactiva, la cual, en algunas ocasiones, lleva al ser humano a comportarse como un animal salvaje.

Este primer cerebro, es el que permite el movimiento de actuar y hacer.

Su carácter más específico desde el punto de vista temporal es su adecuación al presente.

Es el almacén de las limitaciones conformadas como: miedo

Y desde la psicopatología, este es el cerebro que da origen a la Tríada del Instinto.

 

 Mesoencéfalo

Este cerebro se empieza a desarrollar incipientemente en las aves y totalmente en los mamíferos. El mesoencéfalo o cerebro mamífero, dotado de un sistema límbico, físicamente ubicado encima del reptil permite al mamífero un desarrollo sentimental que opera, fundamentalmente, desde la estructura conocida como la Amígdala, y es ello lo que les permite establecer relaciones de mayor fidelidad que los reptiles.

El Sistema Límbico está asociado a la capacidad de sentir y desear. Está constituido por seis estructuras: el tálamo (placer-dolor), la amígdala (nutrición, oralidad, protección, hostilidad), el hipotálamo (cuidado de los otros, características de los mamíferos), los bulbos olfatorios, la región septal (sexualidad) y el hipocampo (memoria de largo plazo). En estas zonas están las glándulas endocrinas más importantes para el ser humano: pineal y pituitaria. En este sistema se dan procesos emocionales y estados de calidez, amor, gozo, depresión, odio, etc., y procesos que tienen que ver con nuestras motivaciones básicas.

Esta parte es capaz de poner el pasado en el presente (presente + pasado) y por tanto se produce aprendizaje y se activa cuando nos emocionamos. Facilita la calidad de vida que da la calidez en las relaciones humanas. Es razonable pensar que el desarrollo de la memoria se asocia a momentos emocionalmente intensos, como la muerte de los seres queridos. La aparición de enterramientos en nuestros antepasados implica una consideración por el pasado. Muestra una capacidad de trascender el imperativo del presente dando respeto al pasado.

La parte oscura del avance aparece cuando el exceso del peso del pasado puede facilitar las exageraciones emocionales llamadas neurosis.

En éste reside la sede de todas las fuerzas emotivas que darán lugar a todos tus deseos y sentimientos y es en él donde subyacen las inteligencias de capacidad de dejarnos afectar por algo o alguien. Proporciona el afecto que los mamíferos necesitan para sobrevivir, por tanto se introducen los sentimientos: Dar o recibir afecto, recibir atención, consideración, escucha, Compasión, ternura, empatía.

En este segundo cerebro existe la capacidad de sentir, pues de los tres es el que más se deja afectar por los demás y por el entorno, por ello quienes más tienen este segundo cerebro enfermo son todas aquellas personas incapaces de dejarse afectar por el entorno, así como también quienes se afectan demasiado. La realidad que percibimos a través de la nariz, la boca y los genitales se relaciona estrechamente con este segundo cerebro.

Su función principal es la de controlar la vida emotiva, lo cual incluye los sentimientos, la regulación endocrina, el dolor y el placer. Puede ser considerado como el cerebro afectivo, el que energiza la conducta para el logro de las metas -motivación-. El desbalance de dicho sistema conduce a estados agresivos, depresiones severas y pérdida de la memoria, entre otras enfermedades.

Este segundo cerebro, es el que permite sentir.

Su carácter más específico desde el punto de vista temporal es la capacidad de poner elpasado en el presente (aprender, memoria)

Es el almacén de las limitaciones conformadas como: sufrimiento

Este cerebro da origen a la Tríada del Sentimiento.

 

 Telencéfalo

Los mamíferos modernos, los primates, y algunos cetáceos tienen un cerebro mucho más desarrollado que los mamíferos primitivos, por lo cual, además de los sentimientos, manejan un proceso de mayor entendimiento, que está directamente relacionado con el desarrollo de la corteza cerebral (telencéfalo o cerebro neo-mamífero), donde se encuentra uno de los mayores desarrollos del cerebro dentro de la escala animal. La ciencia ha demostrado la relación directa entre el desarrollo de la corteza cerebral y el desarrollo social. Hay en los primates una correspondencia directa entre los dos aspectos, de manera tal que a mayor desarrollo de la corteza cerebral en las especies de primates, mayor desarrollo social:sociedades más complejas y organizadas.

Los Humanos poseen un cerebro mucho más especializado que los primates, por lo cual, además de sentimientos, manejan un proceso racional de entendimiento y de ANÁLISIS, ampliamente superior al de todos los demás mamíferos, directamente relacionado con las partes más especializadas del telencéfalo, específicamente su región frontal, que les permite adquirir conocimientos, desarrollar sociedades, culturas, tecnologías y lo más importante:comprender las leyes que rigen el universo.

El Sistema Neocortical es el lugar donde se llevan a efecto los procesos intelectuales superiores. Está estructurado por el hemisferio izquierdo y el hemisferio derecho. El hemisferio izquierdo está asociado a procesos de razonamiento lógico, funciones de análisis, síntesis y descomposición de un todo en sus partes. El hemisferio derecho, en el cual se dan procesos asociativos, imaginativos y creativos, se asocia con la posibilidad de ver globalidades y establecer relaciones espaciales.

La neocorteza se convierte en el foco principal de atención en las lecciones que requierengeneración o resolución de problemas, análisis y síntesis de información, del uso del razonamiento analógico y del pensamiento crítico y creativo.

Las dos características básicas de la neocorteza son: 

(a) La "visión", la cual se refiere al sentido de globalidad, síntesis e integración con que actúa el hemisferio derecho.

(b) El análisis, que se refiere al estilo de procesamiento del hemisferio izquierdo, el cual hace énfasis en la relación parte-todo, la lógica, la relación causa-efecto, el razonamiento hipotético y en la precisión y exactitud.

La neocorteza representa la adquisición de conciencia y se desarrolló a través de la práctica del lenguaje. La voluntad consciente. Las tareas no sensoriales se realizan en los lóbulos frontales. La aparición de los calendarios implica que los seres humanos comenzaron a desarrollar progresivamente la capacidad de anticipar, planificar y visualizar, de poner elfuturo posible en el presente. 

Mientras que los animales, sobre todo los mamíferos son capaces de desarrollar emociones y aprender, la capacidad de poner el futuro en el presente (presente + pasado + futuro), de formas muy elaboradas resulta específicamente humana. Esta posibilidad hace viable la aparición de lo que se ha llamado locura por excelencia.

En las psicosis se toma por real lo que no está en el presente, de modo irreducible y sin distanciamiento.

Este tercer cerebro, es el que permite el razonamiento.

Su carácter más específico desde el punto de vista temporal es la capacidad de anticipar, de poner el futuro posible en el presente.

Es el almacén de las limitaciones conformadas como: estrés

Este cerebro da origen a la Tríada del Pensamiento.

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LAS 5 TEORÍAS NEUROLÓGICAS MÁS POPULARES QUE FUERON REFUTADAS EL SIGLO PASADO

El gran valor de la ciencia, es su espíritu auto-correctivo. Lo que en su momento se consideraba una hipótesis válida y avalada por las evidencias disponibles, puede someterse a experimentación, cuantificarse y en su caso refutarse o confirmarse. Así, hoy nadie pone en duda que el día y la noche son consecuencia de la rotación de la Tierra sobre su propio eje, que las infecciones son provocadas por bacterias, o que la luz del sol tarda 8 minutos en llegar a la tierra.

Pero en el conocimiento del cerebro, su funcionamiento y eventual comprensión cabal le ha tomado a la humanidad más de tres mil años tan sólo saber que se compone de redes neuronales y que no se trataba de una masa que regulaba la temperatura corporal. Desde los primeros descubrimientos de Santiago Ramón y Cajal han pasado poco más de 100 años, y en ese tiempo se fueron postulando toda clase de teorías que en su momento causaron revuelo, pero la ciencia ha sabido distinguir entre aquellas que se fortalecen de los nuevos descubrimientos, y aquellos que sólo reflejan un disparate de su época. Lamentablemente existen teorías que por su popularidad trascienden hasta nuestros días, y pese a  ser en el campo de la ciencia meras anécdotas históricas, hay quienes siguen creyendo que son verdaderas, e incluso hay empresas que siguen lucrando con estos desatinos de la historia. Hablamos de teorías como:

#5. La teoría del trauma

Trauma

¿Quién lo dijo? Surgida de la dualidad cartesiana mente-cuerpo que dominó la ciencia del siglo XVII y XVIII, la medicina del siglo XIX sugería que así como un golpe en el cuerpo desencadenaba un traumatismo (del griego trauma, “herida”), el alma podía dañarse y dejar un trauma en su sustancia. Esta noción del trauma psicológico fue popularizada en los primeros escritos de Sigmund Freud, quien trabajando con pacientes con parálisis histéricas, había descubierto que el momento del desarrollo de la parálisis podía relacionarse con un evento traumático psicológicamente para la persona.

¿Y eso no es verdad? No. La teoría del trauma fue refutada por el mismo Sigmund Freud casi 40 años después de haberla postulado en su teoría psicoanalítica de la neurosis al descubrir que los eventos que sus pacientes relataban como el evento traumático causante de los síntomas psicosomáticos, no habían ocurrido realmente en la mayoría de los casos, o habían sido mucho muy diferentes a cómo los narraban los pacientes. Este hecho llevó a los teóricos psicodinámicos a postular que la realidad psíquica es distinta a la realidad fáctica, y que los recuerdos son más una colección de significados, que de eventos.

¿Y por qué sigue siendo popular? Al visitar Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, Sigmund Freud era conocido por sus escritos más viejos y no por sus avances en el conocimiento de la vida intra-psíquica. La facilidad en que la teoría del trauma podía explicar los crecientes eventos de psicosis post-guerra y los sueños de terror de los soldados que regresaban de la batalla fue utilizada como recurso mediático para difundir el Psicoanálisis, con impactos en el colectivo social que perdura hasta nuestros días.

 

#4. El localizacionismo frenológico

Fowler

¿Quién lo dijo? Se le atribuye al médico F.J. Gall la sistematización de una serie de postulados aislados que aseguraban que la combinación de ciertas formas craneales determinaban la personalidad de la gente. Otros autores se dedicaron a la difusión del concepto más que a comprenderlo y estudiarlo como el caso de L.N. Fowler, quien trazara un mapa de “facultades mentales” en un busto de porcelana china, consagrándose así uno de los íconos más populares de la frenología. Poco a poco fue fortaleciéndose la idea de que el tamaño de regiones específicas del cerebro determinaban el adecuado funcionamiento de procesos mentales específicos, y que el futuro de la frenología radicaba en comprobarse de forma anatómica post mortem.

¿Y eso no es verdad? No. La idea de que el tamaño de regiones específicas del cerebro determinaba el desarrollo de facultades específicas fue refutada por los mismos anatomistas al sistematizarse el análisis de cerebros humanos post mortem a principios del siglo XX. No se observaban diferencias sistemáticas entre peso, tamaño o forma de los cerebros de personas que en vida habían sido clasificadas frenológicamente como artistas, calculadoras, o con tendencias criminales.

¿Y por qué sigue siendo popular? Por un malentendido a principios del siglo XX. Cuando el  neuroanatomista Korbinian Brodmann publicó su mapa citoarquitectural de la corteza cerebral en 1909, su similitud visual hizo que rápidamente los periódicos sensacionalistas de la época lo asociaran con los mapas frenológicos de funciones cerebrales que estaban en boga. Sin embargo sobra decir que las regiones corticales de Brodmann obedecen a la estructura citológica de las neuronas que conforman la corteza. El hecho de que hasta la fecha se  utilicen las zonas codificadas por Brodmann para referirse a regiones específicas del cerebro hace creer a las personas no familiarizadas que se hace referencia a alguna región cerebral con una función específica tal como se pensaba en los tiempos de la frenología.

#3 La teoría del hemisferio dominante

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¿Quién lo dijo? No se tiene claro aún, pero todo parece indicar que a raíz de los experimentos de control de la epilepsia separando los hemisferios cerebrales a través del corte del cuerpo calloso se difundió una creencia generalizada de que el ser humano tenía dos cerebros: uno del lado derecho y otro del lado izquierdo del cráneo, cada uno con funciones totalmente opuestas. Se decía que el hemisferio derecho era el centro de la capacidad artística, la sensibilidad musical y la elocuencia. Del mismo modo se decía que el hemisferio izquierdo era el centro de la razón, el cálculo matemático y la estructura lingüística. Esta teoría popular, surgida de la lectura superficial de experimentos científicos de los años 50, se fortaleció a tal grado de redactarse libros que describían a las personas como “dominadas” por un hemisferio cerebral, o por el otro. Todavía hasta la década de los noventa, autores de difusión como S. Covey atribuyen a la teoría del hemisferio dominante la personalidad estructurada y racional de la sociedad actual, y cómo equilibrando ambos hemisferios se puede lograr la felicidad.

¿Y eso no es verdad? No. Los anatomistas del cerebro nuca han postulado que los hemisferios cerebrales sean independientes, y mucho menos que uno domine al otro. Por el contrario, los grandes avances de la neurociencia nos han podido ayudar a revelar cómo existen procesos que involucran ambos hemisferios de forma sincrónica como en el caso de las tareas de atención visual, aquellas que requieren una lateralidad como en el caso de hablar el voz alta, y aquellas que tienen patrones inespecíficos como la evocación de recuerdos contextuales.

¿Y por qué sigue siendo popular? Al tratarse de uno de los primeros conocimientos acerca del cerebro basado en experimentos con seres humanos, esta teoría fue rápidamente acogida por humoristas, políticos, programas de concurso e incluso sistemas educativos para ofrecer una explicación rápida y “científica” de la personalidad de alguien. La teoría del hemisferio dominante cumple con la que llamamos doctrina magufa: “suficientemente cercana para creerla cierta, suficientemente simple para compartirla, y suficientemente oscura en su fundamento para creer que es científica”.

#2. La teoría de los tres cerebros o el cerebro truino

antecedente irrefutable la la teoria de los 3 cerebros

¿Quién lo dijo? En 1960 el doctorante Paul D. MacLean postuló que la estructura cerebral del ser humano obedecía a un proceso evolutivo de adaptación en el cual podían distinguirse tres estructuras perfectamente diferenciadas las cuales podían explicar de forma simple y certera el comportamiento humano. Denominó así la arquitectura del cerebro en tres componentes: un cerebro reptileano, un cerebro límbico,  y un cerebro neocortical complejo. A cada una de estas regiones le atribuyó funciones ligadas a su símil biológico. Así, el cerebro reptileano controlaba los procesos de supervivencia, el cerebro límbico era el centro de las emociones e impulsos de deseo, y el neocortex era el centro de los pensamientos, la abstracción matemática y el lenguaje verbal.

¿Y eso no es verdad? No. Pese a su rápida aceptación en el campo de la psiquiatría, los neurobiólogos y los neurofisiólogos nunca reconocieron en la teoría de MacLean mayor aportación que la diferenciación del cerebro límbico como una estructura primordial en el comportamiento. Por el contrario, con el surgimiento de las herramientas de neuroimagen tales como la tomografía por emisión de positrones, y la resonancia magnética funcional revelaron que tal distinción estructural no existe, y que la arquitectura cerebral es mucho más compleja de lo que pudo haber imaginado MacDean. Por su parte los neuronatomistas han comparado las secuencias de ADN de estructuras similares en diferentes especies encontrando que el postulado del cerebro triuno no pasa de ser una buena analogía.

¿Y por qué sigue siendo popular? La popularidad del cerebro triuno se le debe en gran parte a Carl Sagan, quien incluyera esta teoría en su libro “los Dragones del Edén”. Sería injusto, sin embargo, juzgar a Sagan, ya que en la época en que escribió su libro (1977) la teoría de los tres cerebros estaba en su máximo apogeo y era la teoría científica mejor aceptada para explicar el comportamiento humano. Su facilidad y simplismo ha permitido además que personas no entendidas en el campo de las neurociencias la utilicen para explicar de forma superficial procesos como la toma de decisiones, la dinámica organizacional e incluso el comportamiento de los mercados de consumo.

#1 Programación Neurolingüística o PNL

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¿Quién lo dijo? No es novedad que la PNL esté en el primer lugar de este ranking. Todas las personas que hayan nacido después de  1970 han escuchado por lo menos una vez en su vida del postulado de Richard Bandler y John Grinder que se puede describir como la falacia más convincente y lucrativa jamás desarrollada en la historia de la pseudociencia. La PNL postula que existe una conexión entre los procesos neuronales con los lingüísticos y que estos explican el comportamiento humano. Por ejemplo, en su libro De Sapos a Príncipes, se postula que a través de los movimientos oculares se puede descifrar fácilmente el pensamiento de la gente. Si a une persona se le pide que recuerde qué hizo por la mañana y mueve los ojos hacia arriba, está recordando una imagen, si lo hace a los lados está recordando palabras o sonidos, y si lo hace hacia abajo está recordando una acción. La aplicabilidad empírica permite re-programar patrones conductuales de tal forma que se modifiquen las conductas de la persona e incluso, curando trastornos de toda índole.

¿Y eso no es verdad? No. La popularidad en la década de los 70 y 80 derivada de su corte “científico” rapidez en su aprendizaje y resultados demostrables generó una industria lucrativa de libros, cursos y organismos certificados que llevaron a que los autores se separaran y comenzaran disputas legales para obtener exclusividad del uso de la PNL. John Grinder ha desacreditado el modelo que publicase en 1981 y a desarrollado lo que llama “El nuevo código de la PNL” o la PNL renovada, aceptando que todo publicado en conjunto con Bandler es totalmente desactualizado e inservible. Pero el descrédito de la teoría en el ambiente científico ha sido más contundente. Ante la creciente ola de reportes de personas que habían cambiado su vida gracias a la PNL, varios científicos comenzaron a probar experimentalmente los conceptos básicos de la PNL. Uno a uno, laboratorios en todo el mundo encontraban nula evidencia de que la PNL tuviera algo de válido, y los pocos procedimientos que reportaban eficacia eran atribuibles a procesos ya conocidos como el condicionamiento operante de Skinner. Finalmente, expertos en neurociencias han hecho revisiones de los libros de PNL encontrando uso inadecuado y equívoco de terminología de la estructura y funcionamiento cerebral. Para finales del siglo XX, la PNL se enseñaba ya en las universidades de Estados Unidos para ejemplificar cómo se constituye una pseudociencia.

¿Y por qué sigue siendo popular? Por el sesgo cognitivo denominado negligencia de la proporción base, o que es lo mismo, el hecho de que los seres humanos no estamos acostumbrados a pensar en términos probabilísticos, algo que la PNL aprovecha a su favor para hacer parecer sucesos azarosos como explicables a través de algún concepto de la PNL. Casi todos los postulados de la PNL obedecen la famosa “ley de los tercios”, es decir que de un 100% de sucesos explicados a prior por un postulado, el 33% seguramente serán acertados, otro 33% probablemente serán acertados, y un 33% no serán acertados. En el caso del ejemplo de los movimientos oculares, si le pedimos a una persona que recuerde el canto de un canario, existe un 33% de probabilidad de que mueva los ojos a los lados, tal como lo dice la PNL. Esta coincidencia da la impresión de que efectivamente, un movimiento ocular a los lados refleja pensar en un sonido.

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