Erich Blechschmidt, un embriólogo muy reconocido e inusualmente avanzado para su época, ha proporcionado contribuciones muy significativas en nuestra comprensión de la salud inherente de nuestro sistema.

El Dr. Blechschmidt observó cuidadosamente las células del embrión que se convertían, emigraban (movimiento a partir de una localización a otra) y distinguían (cambio a partir de una forma en otra) para hacer en última instancia, las

 estructuras del organismo del adulto.
El Dr. Blechschmidt utilizó el término “biodinámica” para describir estos movimientos de “campos metabólicos” en el embrión. Él percibía que estos campos de actividad dinámica parecían presentar la misma geometría de las funciones celulares de la vida.
Esos patrones de migración dentro del embrión que se desarrolla (observado y descrito por Blechschmidt) parecen ser idénticos al movimiento observado y descrito por William Sutherland en el curso de sus tratamientos.
Esencialmente, las fuerzas “generativas” del embrión en desarrollo son idénticas a las fuerzas “regeneradoras” usadas para el proceso curativo en todos nosotros.
Hacia el día 10 después de la concepción una placa fina de tejido se forma, conocida como “placa embrionaria.” Días posteriores directamente en el centro de la placa embrionaria, se forma una línea. Esta línea, conocida como “estría primitiva,” que parece surgir de “ninguna parte”, se amplía hacia la cabeza y la cola.Esta placa se convierte en un tubo -el tubo neural-, que se convertirá en nuestro sistema nervioso central. Ventral al tubo aparece otra estructura -la notocorda-. Esta notocorda funciona como una línea media organizadora para todo el desarrollo embriológico.

Como adultos, solamente quedará de la notocorda un remanente, los núcleos pulposos de los discos intervertebrales, el ligamento apical y el cuerpo del esfenoides.
Pero la función dinámica de la notocorda persistirá para dirigirnos a través de la vida como lo que denominamos “función de la línea media” que organiza nuestra fisiología.

el principio del aliento de vida o fuerza vital,  como el fundamento esencial que nos crea y nos mantiene vivos. Ya todos sabemos que la vida se expresa como movimiento, espirales hacia afuera y hacia adentro con un orden, una dirección y también una amplitud. Algunas personas cuando les ayudo a reconocer este movimiento energético en su cuerpo, me comentan que eso ya lo han sentido antes, haciendo yoga por ejemplo, o simplemente cuando están muy relajadas.

campos de fuerzas
campos de fuerzas

Puede ser percibido en nuestro cuerpo como una  fuerza que va del centro (a lo largo del sistema nervioso central) hacia la periferia, (se siente una expansión  muy lenta), y después va de regreso al centro, al mismo tiempo que asciende y desciende como las mareas de las costas provocadas por el influjo del sol y la luna. Ayuda mucho percibirse a uno mismo como una unidad tridimensional para conectar con este ritmo interno, también es necesario ralentizar nuestra mente, usar ambos hemisferios  y ampliar nuestra perspectiva intencionadamente con nuestra consciencia.

Entiendo que no resulta fácil, dado que estamos demasiado condicionados por los  modelos de  Newton y Descartes, que se centran solo en la materia , separan el cuerpo de la mente y  conciben al ser humano como separado del todo, como una máquina de relojería, este modelo nos ha hecho perder “la conexión con la fuente “. Esta conexión no es algo abstracto y la vía para recuperarla  es a través del cuerpo, ya que somos “espíritus encarnados”, no es que el cuerpo se ha formado y luego ha llegado el espíritu y se ha metido dentro…El doctor Still dijo;

“Conoce tu anatomía y tu fisiología, pero cuando pongas las manos en el cuerpo de un paciente, no olvides nunca que allí habita un alma viviente.”

El doctor Sutherland percibió en un principio este movimiento en los huesos del cráneo y en todo el sistema craneosacral, aunque puede ser percibido desde cualquier parte, y con la practica hasta sin tocar, ya que no se limita donde acaba la piel sino que se extiende al campo electromagnético de la persona

sistema craneosacral

   El movimiento descrito antes, que inicialmente es “energético” y surge  del mismo     núcleo de nuestro sistema nervioso central, más específicamente del fluido cerebro espinal, crea evidentemente una dinámica en todos los tejidos, órganos, huesos, sangre, fluidos, nervios, y células de nuestro cuerpo. Es como un movimiento respiratorio porque tiene ciclo de expansión y retorno, pero  es anaeróbica, no es de aire, de hecho se llama primaria porque es anterior a la pulmonar, comienza en la concepción desde que somos una sola célula.

   Esa fuerza primaria que “nos respira”, y la salud inherente en nuestros sistemas son una misma cosa. La principal intención de la terapia biodinámica craneosacral, es encontrar, apoyar, y facilitar  esta expresión de salud.

“Los gusanos no comen madera viva en la que fluye la sabia vital; la herrumbre no impide abrir una puerta cuyos goznes se usan cada día. El movimiento da salud y vida. El estancamiento trae enfermedad y la muerte.”

Proverbio de la medicina tradicional china

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