La muy común y algo agresiva imagen
de una célula espermática penetrando el óvulo 
no es correcta.
En el complejo de atracción pre-concepción
no hay un participante activo y un participante pasivo,
no hay un fertilizante y un fertilizado.
Más bien, las células y sus cualidades son equivalentes,
manteniéndose un sutil equilibrio de intercambio e interacción.”

“todo el complejo de atracción pre-concepción
exhibe una tendencia a rotar.
¡El movimiento lineal (radial) de las células espermáticas
se convierte en un movimiento esférico!”
"Lo que había sido separado y diferenciado
es unificado y reunido de nuevo"
Jaap van der Wal
 
  
“En los humanos, la fertilización tiene lugar en el tubo ovárico (tubo de Falopio). En condiciones normales, el óvulo llega a la primera parte del tubo(proximal) directamente desde el ovario. Entre tanto, las células espermáticas han completado un largo camino hasta allí. Han sido depositadas en la vagina femenina y han nadado todo el recorrido desde la vagina, a través del útero, hasta el tubo ovárico. Muchos millones de ellas (más del noventa por ciento de las que estaban presentes en la eyaculación del hombre) han muerto o están fuera de orden por todo tipo de barreras biológicas con las que se han tenido que cruzar en su camino (las propiedades hostiles al esperma del mucus cervical). En todo caso, existe una probabilidad razonable de que ambos gametos lleguen a encontrarse.

La misma corriente de fluido (producida por la actividad de las células vellosas de la membrana mucosa del tubo) que transporta el óvulo en dirección del útero -rodando lentamente a lo largo de los numerosos pliegues y cavidades de la membrana mucosa del tubo- proporciona a las células espermáticas una especie de corriente directora de resistencia contra la que tienen que exhibir sus habilidades natatorias. Asimismo, el gran volumen del óvulo aumenta las posibilidades de que ambas células puedan encontrarse. Además, existe una especie de quimiotaxis (atracción inducida químicamente) entre ambos tipos de células: tanto el óvulo como la membrana mucosa del tubo ovárico excretan sustancias que atraen y activan las células espermáticas. Finalmente, algunas decenas o cientos de células espermáticas alcanzarán el óvulo y se organizarán en una orientación radial o circular, con sus cabezas concentradas y dirigidas hacia el óvulo.
 
Figura 4.
Óvulo rodeado de células espermáticas: 
el complejo de atracción pre-concepción

 


En este momento, las denominadas células nutritivas, la corona radiata, todavía rodea el óvulo. Las pruebas facilitadas por los procesos de fertilización in vitro han dado a conocer que en la fase siguiente se genera durante varias horas el denominado complejo de atracción pre-concepción (CAPC) (Fig.4). Bajo la influencia de las sustancias secretadas por el óvulo y las células nutritivas, las células espermáticas ahora son sometidas a importantes cambios. Por ejemplo, pierden la acrosoma o concha externa. Si no ocurriera esto la célula espermática sería incapaz de fertilizar. Por otra parte, la presencia de células espermáticas y sustancias relacionadas evoca evidentemente reacciones químicas en el óvulo y su cobertura (zona pelúcida), haciéndola más receptiva al proceso de eventual fusión entre ambas células. De modo que es evidente que la mera existencia de este complejo de atracción pre-concepción es una condición necesaria para que se dé el proceso de concepción.

Ambas células parecen intercambiar y asentarse mutuamente dentro de las condiciones químicas y biológicas necesarias para tomar la decisión eventual de si una célula espermática entrará (fusión), y si es así, dónde, cuál y cuándo. En un proceso muy sutil de mutuo encuentro e intercambio de señales y sustancias, ambas células se preparan para el verdadero proceso de fertilización y concepción.(1)
En el contexto de las consideraciones morfodinámicas de este ensayo es importante establecer que, ahora, una nueva entidad biológica ha sido formada por un óvulo y algunas células espermáticas (Fig.4). Estamos tratando con un estado de actividad, que es más que una composición y suma pasiva de dos tipos de células. Dentro de este complejo biológico tienen lugar interaciones específivas. Lo que aquí tenemos es una totalidad biológicamente activa e interactuante. Dentro de las primeras horas de existencia de este complejo, la concepción es posible, pero que esto ocurra realmente o no depende de un gran número de sutiles interacciones e intercambios químicos recíprocos. Eventualmente se podría producir la fusión de la membrana celular del óvulo con la del esperma. Aquí debemos resaltar que describir todo este proceso como una penetración de una célula espermática es una descripción imprecisa. Si las circunstancias y condiciones en un momento y lugar dados son las apropiadas, puede tener lugar la fusión de las membranas celulares, y entonces el contenido de la célula espermática (núcleo y una pequeña cantidad de citoplasma con algunas partes celulares importantes) puede ser llevado al óvulo. ¡La continuidad de la membrana celular del óvulo nunca se rompe ni es interrumpida! La muy común y algo agresiva imagen de una célula espermática penetrando el óvulo no es correcta. En el complejo de atracción pre-concepción no hay un participante activo y un participante pasivo, no hay un fertilizante y un fertilizado. Más bien, las células y sus cualidades son equivalentes, manteniéndose un sutil equilibrio de intercambio e interacción. De hecho, el proceso morfodinámico de fertilización se parece más a los gestos que uno puede observar frecuentemente en el reino animal cuando tiene lugar la conducta y los rituales de apareamiento. En un proceso casi interminable de intercambio de señales, de atracción y repulsión, un animal macho y otro hembra pueden circunvalarse mutuamente antes de que se produzca la cópula. Esta imagen animal, estos gestos, esta morfodinámica se hace evidente de manera casi literal en el fenómeno (que también es observable durante las fertilizaciones in vitro) de que todo el complejo de atracción pre-concepción (CAPC) exhibe una tendencia a rotar. ¡El movimiento lineal (radial) de las células espermáticas se convierte en un movimiento esférico!

Para comprender el tipo de constelación que está siendo conseguida en esas primeras horas es necesario recordar la intensa polaridad (inversión) existente entre la esfera de citoplasma (óvulo) y la cabeza nuclear (célula espermática). El poder de atracción entre estos dos tipos de célula queda indicado al nivel fisicoquímico por sus interacciones bioquímicas recíprocas. Desde el punto de vista del observador fenomenológico, la atracción entre las dos células no es sorprendente. En resumen: un óvulo es todo aquello que un espermatozoide NO es. ¡Y a la inversa! Los rasgos anatómicos, fisiológicos, químicos y biológicos del óvulo pueden muy bien ser caracterizados como la ausencia de los opuestos de dichos rasgos. En el óvulo, la celularidad espermática es lo que está más ausente, al menos a nivel sensorial. Se podría decir que se produce una realización o un completamiento si el óvulo se encuentra con los espermatozoides. Lo que había sido separado y diferenciado es unificado y reunido de nuevo.

En la descripción de las características morfológicas de ambas células que se ha dado en la primera parte de este ensayo, se ha concluido que la célula espermática refleja al óvulo lo que el óvulo está radiando trascendentalmente y supersensorialmente (sinnlich-übersinnlich). El hecho de que ambas células acaban encontrándose no es casual, sino que revela un propósito o necesidad intrínsecoAmbas células se pertenecen mutuamentese satisfacen y realizan mutuamente. Esto se consigue de manera muy literal mediante el complejo de atracción pre-concepción (CAPC), por el que ambas células y sus cualidades respectivas constituyen una entidad unificada caracterizada por la polaridad recíproca.”


(1) Por esta razón, el complejo biológico que estamos tratando se denomina de pre-concepción. La biología convencional indica el momento de fusión de los dos núcleos de ambos gametos como el verdadero momento de la concepción.
"SOBRE EL AUTOR: Jaap van der Wal. J.C. van der Wal, MD PhD. Nacido el 17-2-1947. Completó sus estudios médicos en 1973. Después de eso trabajó como profesor asociado de anatomía y fisiología en diversas universidades holandesas. Se doctoró en 1988 con una tesis sobre la propiocepción. Intereses particulares: el desarrollo embriológico-evolución-genética-filosofía de la ciencia. Su principal inspiración sobre la imagen del hombre le viene de la antroposofía de Rudolf Steiner. Trata de tender un puente entre la ciencia natural y la espiritualidad por medio del planteamiento fenomenológico de Goethe. Actualmente está vinculado con la Universidad de Maastricht, Holanda."

Photobucket