La proporción de éxito es 100 veces mayor a la obtenida con células madres

Sangre menstrual puede reparar el tejido muscular en el corazón

■ Científicos de Japón aclaran que la investigación todavía no puede utilizarse “con fines clínicos”

■ El método eliminaría el rechazo del sistema inmunitario: Shunichiro Miyoshi

Afp

Tokio, 24 de abril. La incomodidad que para muchas mujeres representa el ciclo menstrual podría ser compensada en el futuro por el poder curativo de su sangre, aplicable a corazones enfermos, según investigadores nipones.

Los científicos trabajaron con la sangre menstrual de nueve mujeres que cultivaron durante un mes, centrándose en un tipo de célula que actúa de forma similar a las células madres.

Aproximadamente 20 por ciento de las células menstruales empezaron a latir espontáneamente después de tres días de haber sido introducidas in vitro con células de corazones de ratas.

Las primeras formaron posteriormente una especie de capa propia del tejido muscular del corazón.

La proporción de éxito es 100 veces mayor a la obtenida con células madres extraídas de la médula humana (entre 0.2 y el 0.3 por ciento), según Shunichiro Miyoshi, cardiólogo de la Escuela de Medicina de la Universidad de Keio y uno de los autores de la investigación.

Los experimentos posteriores revelaron que el estado de las ratas que habían sufrido ataques cardiacos mejoraba tras recibir células procedentes del ciclo menstrual.

Miyoshi señaló que las mujeres podrían llegar a utilizar su propia sangre menstrual.

Es posible desarrollar “un sistema en el futuro próximo que permita a las mujeres utilizar (la sangre) para su propio tratamiento”, declaró a la Afp.

Recurrir a la propia sangre del paciente es siempre la mejor manera de eliminar uno de los mayores riesgos que plantea el uso de células: el rechazo del sistema inmunitario.

Miyoshi sostuvo que la sangre menstrual podría utilizarse para hacer acopio de un tipo de células que contienen varios sistemas de HLH (antígenos de leucocitos humanos), claves para el sistema inmunitario.

Estas células pueden ser almacenadas en un tubo del tamaño similar a un dedo y ser cultivadas cuando sea necesario. “Si no son utilizadas en 100 años, pueden guardarse durante 200 ó 300 años”, según este experto.

Aunque no pueden ser consideradas células madres, tienen gran potencial para desarrollarse como células musculares, por lo que podrían ser utilizadas además para tratar la distrofia.

Miyoshi aclaró que la investigación todavía no puede utilizarse “con fines clínicos”, puesto que antes quiere “encontrar el factor definitivo que convierte a las células en un corazón”.

Las células madres embrionarias tienen la propiedad de transformarse en cualquier tipo de células del cuerpo humano, por lo que potencialmente pueden ser utilizadas para remplazar tejidos u órganos enfermos o dañados.

Pero su extracción, que requiere destruir un embrión, cuenta con muchos detractores, desde la Iglesia católica hasta el presidente estadunidense, George W. Bush.

Una alternativa es obtener células madres adultas a partir de órganos como la médula espinal, pero el procedimiento es doloroso e invasivo.

Hace poco científicos japoneses y estadunidenses lograron dirimir el dilema ético al transformar células humanas de la piel en células madres con las mismas propiedades que las extraídas del embrión.

 

* “Las células madre tienen la propiedad de transformarse en cualquier tipo de células del cuerpo, por lo que potencialmente pueden ser utilizadas para reemplazar tejidos u órganos enfermos. […] La proporción de éxito de las células madre extraídas de sangre menstrual es cien veces mayor a la obtenida con células madre extraídas de la médula humana, según Shunichiro Miyoshi, cardiólogo de la Escuela de Medicina de la Universidad de Keio (Japón), y uno de los autores de la investigación.  […] Miyoshi defendió que la sangre menstrual podría utilizarse para hacer acopio de un tipo de células que contienen varios sistemas de HLA (Antígenos de Leucocitos Humanos), claves para el sistema inmunitario.” Agencia Colpisa, “Diario Sur”


* Fragmento de texto sobre el uso medicinal de la sangre menstrual por los aborígenes australianos según recoge la escritora Marlo Morgan en su libro Las voces del desierto:
“Unas semanas antes le había preguntado a Mujer-que-Cura qué hacían las mujeres cuando tenían la menstruación, y ella me había mostrado unas compresas hechas de juncos, paja y finas plumas de pájaros. Después, de vez en cuando, observaba que una mujer abandonaba el grupo para internarse en el desierto y ocuparse de sus necesidades. Enterraban la pieza sucia igual que enterrábamos nuestros excrementos diarios, como hacen los gatos. Ocasionalmente, sin embargo, había advertido que una mujer volvía del desierto con algo en la palma de la mano, que llevaba a Mujer-que-Cura. Ésta abría el extremo superior de su largo tubo. Observé que estaba forrado de las hojas de plantas que usaron para curarme los pies llagados y las quemaduras del sol. Mujer que Cura metió dentro el enigmático objeto. Las pocas veces que me acerqué, me llegó un insoportable hedor. Finalmente descubrí lo que guardaban en secreto: grandes coágulos de sangre expulsados por las mujeres.
Aquel día Mujer-que-Cura no abrió el extremo superior del tubo, sino el inferior. No salió ningún tufo. No desprendía ningún mal olor. La mujer apretó el tubo con la mano y surgió una brea negra, espesa y reluciente, que utilizó para unir los bordes desiguales de la herida. Literalmente los alquitranó, untando la sustancia por toda la superficie de la herida. […] Durante varios días la examiné de cerca y observé cómo se secaba la negra sustancia natural y empezaba a desprenderse. Al cabo de cinco días había desaparecido; sólo quedaban unas delgadas cicatrices […]” Marlo Morgan, “Las voces del desierto”

Sangre menstrual puede reparar corazones dañados

 

 

Científicos japoneses informaron que utilización de este desecho orgánico podría reemplazar a las terapias con células madre, cuya extracción implica destruir un embrión.

La incomodidad que para muchas mujeres representa el ciclo menstrual podría ser compensada en el futuro por el poder curativo de su sangre, aplicable a corazones enfermos, según investigadores nipones.

Los científicos trabajaron con la sangre menstrual de nueve mujeres que cultivaron durante un mes, centrándose en un tipo de célula que actúa de forma similar a las células madre.

Un 20% de las células menstruales empezaron a latir espontáneamente después de tres días de haber sido introducidas in vitro con células de corazones de ratas.

Las primeras formaron posteriormente una especie de capa propia del tejido muscular del corazón.

La proporción de éxito es cien veces mayor a la obtenida con células madre extraídas de la médula humana (entre el 0,2 y el 0,3%), según Shunichiro Miyoshi, cardiólogo de la Escuela de Medicina de la Universidad de Keio, y uno de los autores de la investigación.

Los experimentos posteriores revelaron que el estado de las ratas que habían sufrido ataques cardíacos mejoraba tras recibir células procedentes del ciclo menstrual.

Miyoshi señaló que las mujeres podrían llegar a utilizar su propia sangre menstrual.

Es posible desarrollar "un sistema en el futuro próximo que permita a las mujeres utilizar (la sangre) para su propio tratamiento", declaró a la AFP.

Recurrir a su propia sangre es siempre la mejor manera de eliminar uno de los mayores riesgos que plantea el uso de células: al tratarse de las del paciente, el sistema inmunitario no las rechaza.

Miyoshi defendió que la sangre menstrual podría utilizarse para hacer acopio de un tipo de células que contienen varios sistemas de HLA (Antígenos de Leucocitos Humanos), claves para el sistema inmunitario.

Estas células pueden ser almacenadas en un tubo de un tamaño similar a un dedo y ser cultivadas cuando sea necesario. "Si no son utilizadas en 100 años, pueden guardarse durante 200 ó 300 años", según este experto.

Aunque no pueden ser consideradas células madre, tienen un gran potencial para desarrollarse como células musculares, por lo que podrían ser utilizadas además para tratar la distrofia.

Miyoshi aseguró no obstante que la investigación todavía no puede utilizarse "con fines clínicos" puesto que antes quiere "encontrar el factor definitivo que convierte a las células en un corazón".

Las células madre tienen la propiedad de transformarse en cualquier tipo de células del cuerpo por lo que potencialmente pueden ser utilizadas para reemplazar tejidos u órganos enfermos.

Pero su extracción, que requiere destruir un embrión, cuenta con muchos detractores, desde la Iglesia católica hasta el presidente estadounidense, George W. Bush.

Una alternativa es obtener células madre adultas a partir de órganos como la médula espinal, pero el procedimiento es doloroso e invasivo.

Recién hace poco los científicos japoneses y estadounidenses lograron dirimir el dilema ético al transformar células humanas de la piel en células madre con las mismas propiedades que las extraídas del embrión.

La Sangre Menstrual: “Agua Celestial” en la Medicina China

 

 

Hay una gran sabiduría sobre la sangre menstrual dentro de la medicina china. De entrada, a la menstruación se la llama “Tian Gui” que significa “Agua Celestial” y se entiende como parte de nuestra esencia sexual. Los Taoistas entienden que nuestra menstruación nos conecta con la energía Jing del riñon que recibimos en parte de nuestr@s ancestr@s. Recomiendan proteger tu cintura, tus riñones, tu vientre con un foulard que mantenga caliente la zona, cuidar de no tomar cosas frias, y por supuesto tomar tu tiempo de descanso.

 

La menstruación: un momento iniciático

 

“La menstruación es un momento iniciático. Las mujeres potencialmente pueden abrirse en un estado alterado altamente cargado, dándoles acceso a un tipo singular de poder – el poder de la intuición, conocimiento, conciencia de sí misma, sentimiento profundo. Un poder que madura con el tiempo en cada ciclo.” Alexandra Pope

“En la tradición de los indios norte-americanos, la mujer, cuando está menstruando, es considerada, tanto física como espiritualmente, en su estado más poderoso. El reposo durante la menstruación tiene que ver con el hecho de que la atención de la persona está concentrada en otra parte – en los planos espirituales, adquiriendo sabiduría.” Lara Owen, Su Sangre es Oro.

Bendigo mi vagina, bendigo mi sangre

“Bendigo mi vagina: puerta de la vida y el placer

…Bendigo esta sangre que por esta puerta fluye

 porque me hace pura

y me eleva hacia mundos infinitamente insospechados

a donde puedo viajar sola o acompañada.

…Bendigo esta sangre porque convierte al sexo

en algo especial y Sagrado.

…Bendigo esta sangre que me libera

del imperativo biológico de parir,

de entregarme abnegadamente a otros,

Bendigo esta sangre porque me hace completamente libre,

y por ella todos mis actos son para

mi placer y el de los que amo…

…Bendigo esta sangre porque con ella

puedo hacer Magia y Rituales…

..Bendigo esta sangre que fluye a través mío con cada luna

y me hace una con todo el Universo

…Bendigo esta sangre que me invita a meditar

y a salir del mundo desenfrenado y material

…Bendigo esta sangre que me invita a ver mi propio Ser,

 y el de todos los Seres.

…Bendigo esta sangre porque a través de mis emociones

el mundo puede ver su propio rostro sensible

que tanto se esmera en esconder…

…Bendigo esta sangre porque no estoy embarazada

pero, gracias a ella, podré estarlo si lo decido…

…Bendigo esta sangre porque me da

el trance y el Éxtasis necesario,

para hacer oráculos, viajes astrales y sanar.

¡Bendigo esta sangre porque me purifica,

me transforma y me libera de todos los mandatos

que me han herido a mí y a todas mis hermanas

y a las antepasadas a lo largo de la historia!”

 
 
 

Texto: Myriam Wigutov, del libro “La Rueda Púrpurahttp://www.laruedapurpura.com.ar/

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