Musicoterapia y sufismo: Entrevista al maestro Rahmi Oruç Güvenç

Tümata fue fundado en 1976 por el Dr. Rahmi Oruç Güvenç, para investigar y promover el desarrollo de la música turca, en sus variantes clásica, terapéutica, ancestral y sufí,  sus instrumentos y los diferentes repertorios. Después de sus actividades en colaboración con la Universidad de Estambul y el Centro de Investigación y Aplicación de Etnomusicología entre 1991 y 1995, continuó sus actividades como profesor de la Unidad para la Investigación y Promoción de la música turca en la Universidad de Mármara.

Actualmente son un grupo afincando en Estambul con un amplio muestrario de actividades, seminarios, talleres, simposium y conciertos ofrecidos en Turquía, Austria, Alemania y España, entre otros países, en los que se exploran y presentan los efectos de la música ancestral de Asia Central, los movimientos y la danza, en un contexto espiritual y terapéutico.

Anualmente convocan una Sema, de 7 días y 7 noches de duración (en Gokcedere, un pueblecito al sur del Mármara), para acercarse a la experiencia mística por medio del dikr, la música y la danza, la comprensión de las diferentes tradiciones sufíes, complementado con la recitación de poesía, contar historias de las diferentes tradiciones religiosas y la “Sohbet” o sesión de enseñanza y conversación con un maestro.

En este contexto, “de oración, de invocación, recuerdo, mediante la danza giróvaga es un paso en el camino del amor Universal”, nos afirma Oruç Güvenç, “La Sema, al mismo tiempo, simboliza el amor divino de Dios, y por medio de este amor uno puede aprender a amar a sí mismo y todas las demás personas”.

El prof. Oruç Güvenç nos concedió una entrevista en la que explica su trayectoria personal y profesional.

¿Cómo y cuándo nace el grupo TÜMATA?

Yo inicié mi carrera universitaria de Filosofía donde tuve la oportunidad de estudiar y elaborar mis tesis sobre Hazreti Mevlana Celaleddin Rumi. Paralelamente llevaba a cabo mis estudios sobre música y me doctoré en psicología clínica en el campo de la Musicoterapia, bajo la tutela del profesor Ayhan Songar. Poco a poco fui desarrollando el talento y gustos por la música de Asia central y Anatolia, y la oportunidad de aplicarlo en diversos contextos. Hicimos un viaje en 1971 a Asia central que duró un mes acompañado de un grupo, con el que pudimos dar varios conciertos. Ahí conocí diferentes instrumentos y cómo se tocan, entrando en contacto con las diferentes técnicas. Pude traer algunos instrumentos, que hasta el momento son 300 y constituyen nuestro pequeño museo etnomusical de Estambul.

Progresivamente se empezó a crear un grupo de música de Asia central que tocaba las músicas más antiguas; místicas, folclóricas, de Asia central o de música clásica turca. El nombre TÜMATA responde a TÜrk Musikisini Arastirma ve TAnitma, y nos encargamos de investigar y promocionar la música turca.

¿De qué manera evoluciona y se expande por el mundo?

La musicoterapia se utilizaba antiguamente en Turquía, pero actualmente no se aplica lo suficiente además de que se está olvidando. Nuestra labor es rescatar este conocimiento olvidado. La músicoterapia de Asia central no es muy conocida, y actualmente está aumentado el interés y la investigación en el campo de la medicina llamada alternativa, con lo cual está suscitando interés en diferentes ámbitos.

Tuvimos invitaciones primero en Austria, luego en España, Alemania y Suecia, donde pudimos impartir seminarios, conciertos, conferencias y empezar a enseñar. En 1981-82 tuvimos los primeros estudiantes con lo que se fue conformando nuestra escuela de música. Y la mayoría de los músicos que están aquí (en el encuentro) son antiguos alumnos que aprendieron y que aun continúan.

Ahora algunos alumnos trabajan en hospitales y clínicas haciendo músicoterapia, así se ganan la vida. Ellos también tienen alumnos y de esta forma conseguimos divulgar este proyecto por todo el mundo.

¿Para qué sirve la musicoterapia y en qué se ve más efectiva?

Pienso que la musicoterapia llega a niveles muy profundos, a veces más que la medicina contemporánea, y su capacidad de sanación es muy potente. Por ejemplo, algunos de mis alumnos que ya son maestros, hicieron trabajos de investigación neurológica en Austria aplicando musicoterapia a pacientes que están en coma. Los cambios se registraron mediante un electrocardiograma y un electroencefalograma, y los resultados fueron realmente alentadores. Otro estudio en la Universidad de Gasia, en Ankara, estudio la musicoterapia en pacientes con dolor crónico midiendo los niveles de hormonas del estrés antes y después de varias sesiones. Se observó que la percepción sobre el dolor mejoraba y los niveles de estas hormonas disminuían.

Existen diferentes aplicaciones, por ejemplo, la utilización de música mientras se está haciendo una operación de corazón mejora la efectividad de la misma, en los pacientes de cáncer aumentan las defensas, en geriatría mejora la confianza y el confort de las personas y en las instituciones donde hay niños autistas esta herramienta mejora la capacidad de concentración y aprendizaje.

Y pienso que su aplicación es aún mayor…

¿De qué manera el sufismo se involucra en vuestro proyecto?

Al realizar mi tesis sobre Mevlana Rumi tuve la suerte de conocer su obra en profundidad, y él ya utilizó la música y la danza como elementos de una Sema. Los instrumentos que se usan en la musicoterapia se desarrollaron mucho en el camino del Mevleni y por eso hay un puente entre el conocimiento del tasawuf (sufismo) y la musicoterapia.

En el sufismo la música se utiliza para dar felicidad, para Dios y también para calmar a la gente. Para mejorar este tipo de cosas, para ayudar, para dar salud, para acercarse a Dios, se hace un puente entre la musicoterapia y el sufismo. Son técnicas que transmiten paz, calma… unidas de manera natural con la esencia del ser humano.

¿En qué lugar queda el Islam?, ¿se puede separar el Islam del sufismo?

Hay un hadiz que dice: saquen los significados del Corán. Los significados ocultos, esos son la raíz del sufismo, del tasawuf. En el Islam no hay nada que prohíba la música, aunque hay muchos sectores que opinan lo contrario.

Al contrario… Mevlana, su hijo, y mucha gente más usaron los instrumentos para hacer música, y nosotros pensamos que la música es un regalo de Dios. Hay hadices que dicen que en el paraíso hay música y que los ángeles hacen música.

Nos hemos tomado la licencia de llamarle a esta reunión “encuentro-Sema”, ¿cuál es el objetivo?

Cuando se nombra a Allah, a Dios, quien no se mueve no es como nosotros. Hay libros del Sema cuando se practicaba en los tiempos de Mevlana. De acuerdo a ese libro Mevlana giró 3 días y 3 noches sin parar y también 7 días y 7 noches sin parar. Una vez 16 días y 16 noches y 3 veces 40 días y 40 noches. Después de 300 años un mevlevi que se llamaba Adichelebe, mientras meditaba entendió el sema que hacen ahora de 20-30 minutos como una pérdida y simplificación del auténtico sentido del sema.

Hace 3 años, en un encuentro en Suiza conversamos sobre este hecho y decidimos renovar y revivir el auténtico valor del sema. El primer sema duró 3 días y 3 noches y lo hicieron allí, participó mucha gente. Repitieron al año siguiente. La música no paró durante los 3 días, porque los músicos y los giradores se turnaban constantemente. Lo lograron y esto me hizo muy feliz. Desde entonces hemos repetido 19 veces este Sema en 5 países diferentes. El año pasado duró 66 días sin interrupción, fue increíble y precioso. Este año y el que viene durará 7 días. Han venido personas de 62 países diferentes. Inshallah, en 2014, haremos el sema de 99 días.

¿Le gustaría dar un mensaje a los lectores?

El mensaje que quiero dar para España y Andalucía, es que en el tiempo de Mevlana vivió un sabio muy importante, Ibn Arabi que nació en Murcia. Éste hizo un camino muy largo y llegó hasta Konya, donde se casó. Su mujer tenía un hijo, Sadresin Conebi, al que Ibn Arabi enseñó gran parte de su conocimiento. Un día le dijo: aquí va a venir Mevlana, yo te dejo mi manto para que se lo des a él y sigas su camino. Y así sucedió. Hay un puente claro entre Murcia y Mevlana.

Hace 7 u 8 años el ayuntamiento de Konya organizó un seminario sobre Mevlana, allí en Murcia. Uno de sus proyectos para el futuro es hacer un viaje desde Murcia hasta aquí (Turquía), por el camino que hizo Ibn Arabi, pasando por algunos países de África y aprovechar para dar conciertos y seminarios. Por ese motivo saludo a España y Andalucía y les animo a unirse a este viaje.

TÜMATA sigue impartiendo talleres, seminarios, cursos y conciertos donde muestran los principios de la musicoterapia y de la danza derviche. Actualmente están de gira, insha allah harán escala en Madrid el 22, 23 y 24 de febrero.
Más información en 
www.tumata.com

http://latidosdeoriente.mx


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